Ningún monumento evoca la Roma antigua como el Coliseo. El Anfiteatro Flavio se empezó bajo el emperador Vespasiano y lo inauguró su hijo Tito en el año 80 d. C. con juegos que duraron cien días. Decenas de miles de espectadores venían aquí a ver gladiadores, cacerías de fieras y espectáculos públicos.
Qué ver
Las gradas
Recorre los niveles para entender su escala: los asientos reflejaban la sociedad romana, del emperador y los senadores en primera fila al pueblo en lo alto.
La arena
Sobre la arena se ha reconstruido parte del suelo, así que puedes pisar donde luchaban los gladiadores (entradas especiales).
Los subterráneos
Bajo la arena, el hipogeo era un laberinto de pasillos, jaulas y montacargas que subían fieras y decorados a la arena (entradas especiales o visitas guiadas).
El Foro y el Palatino
La entrada estándar suele incluir también el Foro Romano, el corazón de la vida política de la antigua Roma, y el Palatino, donde los emperadores construyeron sus palacios: calcula al menos media jornada para los tres.
Consejos
- Reserva online: las entradas tienen hora y los mejores turnos vuelan.
- Ve a primera hora o al final del día para evitar el calor y las multitudes.
- Lleva calzado cómodo y agua: en el Foro hay poca sombra.
- Para la arena y los subterráneos, reserva con mucha antelación: las plazas son limitadas.
