Esta es la Francia para quien disfruta sin prisas. Borgoña-Franco Condado une los legendarios viñedos y las abadías románicas de Borgoña con los bosques, lagos y queserías del Jura. Esta guía te ayuda a organizar pueblos del vino, ciudades históricas y escapadas verdes.
Por qué visitar Borgoña-Franco Condado
En el este de Francia, entre París y Suiza, la región alberga algunos de los vinos más famosos del mundo, varios sitios Patrimonio de la Humanidad y un paisaje amable de canales, viñedos y colinas boscosas.
Además es un paraíso para comer: boeuf bourguignon, caracoles, mostaza de Dijon y quesos Époisses y Comté, y vinos del Chablis a la Côte de Nuits.
Qué ver en Borgoña-Franco Condado
Dijon
La antigua capital de los duques de Borgoña, con el Palacio de los Duques, calles de entramado de madera y la ruta del búho por el casco antiguo. Es el punto de partida de la Ruta de los Grands Crus.
Beaune y los pueblos del vino
Beaune es famosa por los Hospices y sus tejados de teja vidriada de colores. A lo largo de la Côte de Nuits y la Côte de Beaune, paisaje de viñedos Patrimonio de la Humanidad, pueblos como Nuits-Saint-Georges y Meursault abren sus bodegas.
Vézelay y Cluny
La basílica de Vézelay, en lo alto de una colina, Patrimonio de la Humanidad y punto de salida del Camino de Santiago, y los restos de la gran abadía medieval de Cluny.
Besanzón y las Salinas Reales
Besanzón está rodeada por un meandro del Doubs bajo una ciudadela de Vauban. Cerca, las Salinas Reales de Arc-et-Senans son una ciudad ideal del siglo XVIII Patrimonio de la Humanidad.
Las montañas del Jura
Lagos, cascadas como las del Hérisson, esquí de fondo en invierno y las queserías donde se elabora el Comté.
Cuándo viajar
De mayo a octubre es la mejor época para la bici, navegar por los canales y visitar bodegas. Septiembre y octubre traen la vendimia y los colores del otoño. La subasta de vinos de los Hospices de Beaune se celebra en noviembre. Los inviernos son fríos, con nieve en el Jura.
Cómo llegar y moverse
El TGV llega a Dijon desde París en aproximadamente 1 hora y 40 minutos, y a Besanzón en unas 2 horas y 30 minutos. Los grandes aeropuertos más cercanos son Lyon y Basilea-Mulhouse. Los trenes regionales unen Dijon y Beaune, pero para los pueblos del vino lo mejor es el coche o la bici; la vía ciclista Voie des Vignes atraviesa los viñedos.
Rutas
- Tres días: Dijon, la Ruta de los Grands Crus y Beaune.
- Una semana: Dijon, Beaune, Vézelay y Cluny.
- Naturaleza y queso: Besanzón, Arc-et-Senans y los lagos del Jura.
Qué comer
Boeuf bourguignon, coq au vin, oeufs en meurette, caracoles, gougères, jambon persillé y el pain d’épices de Dijon; quesos como el Époisses y el Comté; y el kir, vino blanco con crema de casis. Para beber: Chablis, pinot noir y chardonnay de la Côte d’Or, y el vin jaune del Jura.
Consejos para el viaje
- Reserva las catas con antelación, sobre todo en bodegas familiares pequeñas.
- Elige conductor o recorre los viñedos en bici.
- Muchos restaurantes cierran el domingo por la noche y el lunes en los pueblos.
Preguntas frecuentes
¿Mejor base en Dijon o en Beaune?
Dijon por ambiente de ciudad, museos y trenes; Beaune para estar en pleno corazón de los viñedos.
¿Cuántos días hacen falta?
Tres días para Dijon y la ruta del vino; una semana para añadir Vézelay, Cluny o el Jura.
¿Se puede ir a Borgoña en el día desde París?
Dijon está a menos de dos horas en TGV, así que se puede, pero los viñedos merecen al menos una noche.
