Londres no es una ciudad, son docenas de pueblos que crecieron hasta juntarse. El Westminster real, la City medieval, mercados victorianos, palacios junto al río y parques más grandes que algunos pueblos. Esta guía te ayuda a elegir barrios, monumentos y escapadas en los límites de la ciudad.
Por qué visitar Londres
Pocas ciudades ofrecen tanto y tan cerca: siglos de historia, teatro de primer nivel, una escena gastronómica de todos los rincones del mundo y muchos grandes museos gratuitos.
El Gran Londres llega además mucho más allá del centro, hasta Greenwich, los jardines de Kew y el palacio de Hampton Court, fáciles de alcanzar y que merecen un día cada uno.
Qué ver en Londres: las mejores zonas
Westminster y la South Bank
El Big Ben, el Parlamento, la abadía de Westminster y el palacio de Buckingham, y al otro lado del río, el London Eye, la Tate Modern y los teatros y artistas callejeros de la South Bank.
La City y la Torre
La Torre de Londres y las joyas de la Corona, el Tower Bridge, la catedral de San Pablo y los rascacielos de cristal del distrito financiero, donde las murallas romanas aún asoman entre oficinas.
South Kensington y el West End
El Museo de Historia Natural, el V&A y el Museo de la Ciencia están uno junto a otro, todos gratuitos. En el West End, el Museo Británico, la National Gallery, Covent Garden y los teatros llenan días y noches enteros.
El este y el norte de Londres
Shoreditch y Brick Lane para arte urbano, mercados y curry, Camden por su mercado y su canal, y Hampstead Heath para una de las mejores vistas del skyline.
Greenwich, Kew y Hampton Court
Ponte sobre el meridiano de Greenwich en el Real Observatorio, recorre los invernaderos de los jardines de Kew (Patrimonio de la Humanidad) y pasea por el palacio de Hampton Court de Enrique VIII.
Cuándo viajar a Londres
De mayo a septiembre hay tardes largas, eventos al aire libre y los parques en su mejor momento. La primavera y el otoño son más tranquilos y a menudo templados. El invierno es gris y con pocas horas de luz, pero las luces de Navidad, las pistas de hielo y los mercadillos hacen especial diciembre. Puede llover cualquier mes.
Cómo llegar y moverse por Londres
Londres tiene cinco aeropuertos principales; desde Heathrow, la Elizabeth line y el Heathrow Express llegan al centro rápido. El Eurostar llega a St Pancras. Para moverte, usa el metro, los autobuses y los barcos por el río, pasando la tarjeta sin contacto o el móvil al entrar y salir: el gasto diario tiene un tope. No conduzcas por el centro: hay peaje urbano y una zona de emisiones ultrabajas.
Rutas por Londres
- Tres días, lo imprescindible: Westminster y la South Bank; la Torre, la City y Borough Market; el Museo Británico y el West End.
- Cinco días: añade los museos de South Kensington y un día en Greenwich o Kew.
- Londres con niños: el Museo de Historia Natural, el de la Ciencia, un barco a Greenwich y un día en el laberinto de Hampton Court.
Qué comer en Londres
Londres se come el mundo: curry en Brick Lane, dim sum en Chinatown, comida callejera en Borough Market y cualquier cocina que se te ocurra. Para los clásicos británicos, prueba un Sunday roast en un pub, fish and chips, pie and mash y un auténtico afternoon tea.
Consejos para viajar a Londres
- Muchos grandes museos son gratis, pero las exposiciones temporales se pagan.
- Ponte a la derecha en las escaleras mecánicas del metro: la izquierda es para quien camina.
- Reserva musicales del West End y la Torre con antelación para tener más opciones.
- Consulta los requisitos de entrada: la mayoría de los visitantes del Reino Unido necesita la ETA.
Preguntas frecuentes sobre Londres
¿Cuántos días hacen falta para ver Londres?
Tres días para lo esencial; de cinco días a una semana para añadir museos, mercados y Greenwich, Kew o Hampton Court.
¿Cuál es la mejor zona para alojarse en Londres?
Covent Garden, la South Bank o Bloomsbury para una primera visita, cerca de casi todo; Shoreditch para salir de noche; Kensington para museos y parques.
¿Cómo moverse por Londres sin complicaciones?
Con tarjeta sin contacto u Oyster y el tope diario; muchas veces, entre los monumentos del centro, caminar es más rápido que el metro.
