El Park Güell es el Gaudí más juguetón. El empresario Eusebi Güell lo encargó como ciudad jardín para familias acomodadas en una colina sobre Barcelona. Las obras duraron de 1900 a 1914, pero solo se construyeron dos casas, y la finca se convirtió en parque público en 1926. Es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1984.
La Zona Monumental
La parte más famosa del parque requiere una entrada con hora:
- La escalinata del dragón, custodiada por la colorida salamandra de mosaico, símbolo del parque.
- La Sala Hipóstila, un bosque de columnas pensado para albergar el mercado.
- La plaza de la Naturaleza, una gran terraza rodeada por el largo banco ondulado de mosaico, con vistas de la ciudad hasta el mar.
- Los dos pabellones de la entrada, de cuento.
Más allá de la Zona Monumental
El resto del parque, con caminos a la sombra, viaductos de piedra rústica y miradores, es perfecto para pasear. En el parque está también la rosada Casa Museo Gaudí, donde el arquitecto vivió casi veinte años, con entrada aparte.
Consejos
- Reserva la hora online y llega puntual: puede que no se permita entrar tarde.
- Ve temprano o al final del día para tener mejor luz y menos gente.
- El parque está en una cuesta empinada: llega en bus o metro, o usa las escaleras mecánicas exteriores del lado de Vallcarca.
- Lleva agua y gorra en verano: en la terraza hay poca sombra.
