La Torre del Oro vigila el Guadalquivir desde hace ocho siglos. Los almohades la levantaron a comienzos del siglo XIII como parte de las murallas que protegían Sevilla y su puerto. Su cuerpo inferior tiene doce lados, y el pequeño remate cilíndrico se añadió en el siglo XVIII.
Historia
Desde aquí se controlaba el tráfico del río y, según la tradición, una cadena tendida hasta la otra orilla cerraba el puerto. Más tarde Sevilla se convirtió en la puerta de América, y los barcos de la Carrera de Indias pasaban junto a sus muros.
Nadie sabe con certeza de dónde viene el nombre: quizá del reflejo dorado de sus muros en el río.
Qué ver
- Un pequeño museo naval en su interior, con maquetas, mapas e instrumentos.
- La terraza de lo alto, con vistas al río, a Triana y a la plaza de toros de la Maestranza.
- El paseo junto al río, perfecto al atardecer.
Consejos
- Combínala con un paseo por la orilla hasta el puente de Triana, o con un crucero por el río: muchos salen del muelle de al lado.
- La visita es corta: bastan 30 a 45 minutos.
