La Alcazaba es la fortaleza-palacio andalusí de Málaga, que trepa por la ladera justo encima del casco antiguo. Se construyó en el siglo XI, en un lugar que ya habían ocupado fenicios y romanos, y es una de las fortalezas musulmanas mejor conservadas de España.
Qué ver
Las puertas y murallas
La subida serpentea entre varias puertas fortificadas y rampas en zigzag, pensadas para frenar a los atacantes. Fíjate en las columnas y capiteles romanos que reutilizaron los constructores andalusíes.
El palacio
Arriba, el palacio nazarí se abre a patios con albercas, fuentes y arcos de herradura: un eco pequeño y tranquilo de la Alhambra de Granada.
Los jardines y las vistas
Naranjos, jazmines y buganvillas llenan las terrazas, y desde las murallas se ven el puerto, la catedral y el mar.
El Teatro Romano
A los pies de la Alcazaba está el Teatro Romano, del siglo I a. C., redescubierto en el siglo XX. Se ve desde la calle, y el centro de interpretación cuenta su historia.
Consejos
- Ve temprano en verano: la subida tiene poca sombra.
- Lleva calzado cómodo: los caminos son empinados y empedrados.
- Combínala con el Castillo de Gibralfaro, unido por un camino amurallado: la entrada combinada sirve para los dos.
