El Castillo de Gibralfaro corona el monte sobre Málaga y ofrece las mejores vistas de la ciudad. Lo construyó en el siglo XIV Yusuf I, rey nazarí de Granada, para proteger la Alcazaba que hay debajo. Su nombre viene del árabe y significa «monte del faro»: se dice que aquí hubo un faro mucho antes.
Qué ver
Las murallas
Lo mejor de la visita es el paseo por el adarve, con la ciudad a tus pies: el puerto, la catedral, la plaza de toros y la playa de la Malagueta, y en días claros las montañas detrás.
El pequeño museo
Una exposición en el antiguo polvorín cuenta la historia militar del castillo, con uniformes, armas y maquetas.
Cómo llegar
- A pie: un camino empinado pero precioso sube desde la zona de la Alcazaba en unos 20–30 minutos.
- En autobús: los autobuses urbanos suben al monte, muy práctico en verano.
Consejos
- Sube en autobús y baja andando para ahorrar fuerzas.
- El atardecer es espectacular desde el mirador que hay justo debajo del castillo.
- Lleva agua y gorra: en las murallas hay poca sombra.
