Las dos torres de la Frauenkirche son el símbolo de Múnich. La catedral de Nuestra Señora se construyó en ladrillo entre 1468 y 1488 bajo la dirección del maestro de obras Jörg von Halsbach, y las cúpulas redondeadas de las torres se añadieron en 1524–25.
Las torres
Miden unos 99 metros y siguen marcando el perfil de la ciudad: en 2004 los muniqueses votaron que los nuevos rascacielos dentro del Mittlerer Ring no superaran esa altura. Desde la torre sur, a la que se sube en ascensor y por escaleras, se ve todo el casco antiguo y, en días claros, los Alpes.
El interior
La amplia y luminosa iglesia de salón es más sobria que muchas iglesias bávaras, lo que hace aún más impresionante su tamaño. Busca la tumba del emperador Luis IV (Luis el Bávaro) y las vidrieras del coro.
La Huella del Diablo
En el vestíbulo, una marca oscura en el suelo se conoce como Teufelstritt. Cuenta la leyenda que el diablo pisoteó allí, triunfante, creyendo que el arquitecto había levantado una iglesia sin ventanas: desde ese punto, las columnas tapan todas las ventanas.
Consejos
- La entrada a la iglesia es gratuita; evita visitarla durante los oficios.
- La torre es de pago y no está adaptada para sillas de ruedas: consulta el horario antes de ir.
- Combínala con Marienplatz, a tres minutos a pie.
