El Palacio Garnier es el edificio más deslumbrante de París. Diseñado por el joven arquitecto Charles Garnier e inaugurado en 1875, el teatro de la Ópera fue el escaparate del París de Napoleón III: un palacio de mármol, oro y terciopelo construido para que la alta sociedad viera y se dejara ver.
Qué ver dentro
La gran escalinata
La gran escalinata de mármol blanco y piedras de colores es el corazón del edificio: un teatro en sí misma, por donde el público hacía su entrada.
El Gran Foyer
El Gran Foyer es una larga galería de espejos, lámparas de araña y techos pintados que rivaliza con la Galería de los Espejos de Versalles.
El techo de Chagall
En la sala, la herradura roja y dorada de butacas se abre bajo el colorido techo pintado por Marc Chagall en 1964. La sala puede cerrar sin aviso por ensayos.
La Biblioteca-Museo
La Biblioteca-Museo de la Ópera muestra vestuario, maquetas y exposiciones temporales sobre la historia de la ópera y el ballet.
El fantasma de la Ópera
Gaston Leroux ambientó aquí su novela *El fantasma de la Ópera* (1910). El “lago subterráneo” existe de verdad: es un depósito de agua construido bajo el escenario para estabilizar los cimientos.
Cómo visitarlo
- Visita libre de unas 1,5 horas, con tableta multimedia opcional.
- Visitas guiadas, también en versión corta o fuera de horario.
- O asiste a un ballet o una ópera: la forma más memorable de vivir el edificio.
Consejos
- Reserva online: las entradas para la visita no se venden en taquilla.
- Ve por la mañana para encontrar las salas más tranquilas.
- Combínalo con la terraza panorámica de las Galeries Lafayette, justo detrás de la Ópera.
