Pocas cosas saben tanto a París como un cruasán recién hecho, y prepararlo tú mismo es muy satisfactorio. En esta clase práctica, un pastelero te enseña las técnicas de la bollería francesa más famosa.
Qué aprendes
- El hojaldrado: cómo se pliegan la mantequilla y la masa para crear las capas crujientes.
- El formado: cortar la masa y enrollar los triángulos en la clásica forma de media luna.
- Fermentación y horneado: los secretos de una corteza dorada y crujiente y un interior esponjoso.
Cómo funciona
La clase dura unas 2,5 horas, en grupo reducido, en un taller de pastelería de la Rive Gauche, en el Barrio Latino. Trabajas con la guía del chef, con ingredientes y material incluidos. La masa de cruasán necesita largos reposos, así que algunas fases suelen hacerse con masa preparada de antemano.
Consejos
- Haz la clase al principio del viaje: después mirarás las panaderías de París con otros ojos.
- Avisa de cualquier alergia al reservar: los cruasanes llevan harina de trigo y mucha mantequilla.
- Combínala con un paseo por Notre-Dame y el Barrio Latino, a pocos minutos.
