La Toscana es la Italia de los sueños, y es real. Pueblos medievales coronan las colinas, los cipreses bordean los caminos de tierra y cada pueblo parece tener una iglesia con una obra maestra dentro. Esta guía te ayuda a combinar las grandes ciudades del arte con el campo, para quedarte con lo mejor de los dos.
Por qué visitar la Toscana
Pocos lugares concentran tanto en tan poco espacio: los tesoros renacentistas de Florencia, la belleza gótica de Siena, las murallas de Lucca, las torres de San Gimignano y las colinas del Val d’Orcia, paisaje Patrimonio de la Humanidad.
Súmale vinos famosos en todo el mundo, como el Chianti y el Brunello di Montalcino, una cocina sencilla pero perfecta y una costa que casi nadie conoce, y entenderás por qué la gente vuelve una y otra vez.
Qué ver en la Toscana
Florencia
El David de Miguel Ángel, la Galería Uffizi, la cúpula de Brunelleschi y el Ponte Vecchio. Sube al Piazzale Michelangelo al atardecer para ver la postal clásica.
Siena
La Piazza del Campo, con forma de concha, una catedral a rayas y, dos veces al año, el Palio, una carrera de caballos alrededor de la plaza el 2 de julio y el 16 de agosto.
Pisa y Lucca
Hazte la foto con la Torre inclinada de Pisa y después recorre en bici las murallas renacentistas arboladas de Lucca, una de las ciudades pequeñas más agradables de Italia.
San Gimignano y el Chianti
Las torres medievales de San Gimignano asoman sobre los viñedos, y las colinas del Chianti, entre Florencia y Siena, están hechas para visitar bodegas y conducir sin prisa.
El Val d’Orcia
La Toscana de postal: Pienza, Montalcino y Montepulciano, con avenidas de cipreses, aguas termales y algunos de los mejores tintos de Italia.
Cuándo viajar a la Toscana
De abril a junio y de septiembre a octubre son los mejores meses: colinas verdes o doradas, temperaturas agradables y fiestas del vino en otoño. Julio y agosto son calurosos y Florencia está llenísima. El invierno es tranquilo y fresco, bueno para los museos sin colas.
Cómo llegar y moverse por la Toscana
Florencia y Pisa tienen aeropuerto, y los trenes rápidos unen Florencia con Roma, Bolonia y Milán. Trenes regionales y autobuses llegan a Pisa, Lucca y Siena, pero para el campo el coche es imprescindible, sobre todo en el Val d’Orcia y los pueblos pequeños. No entres en coche en los cascos históricos: son zonas ZTL.
Rutas por la Toscana
- Cinco días: Florencia (tres días) y excursiones a Siena y a Pisa o Lucca.
- Una semana en coche: Florencia, el Chianti, San Gimignano, Siena y el Val d’Orcia.
- Toscana sin prisas: una semana en una casa rural (agriturismo), descubriendo un valle cada vez.
Qué comer en la Toscana
La cocina toscana es sencilla y generosa: bistecca alla fiorentina, ribollita y pappa al pomodoro, pici con ragú, pecorino de Pienza y, para terminar, cantucci mojados en vin santo. Para beber: Chianti Classico, Brunello di Montalcino y Vino Nobile di Montepulciano.
Consejos para viajar a la Toscana
- Reserva los Uffizi y la Galería de la Academia (el David) con antelación.
- Ojo con las señales ZTL: las multas llegan meses después.
- Duerme en un agriturismo para vivir de verdad el campo.
- Elige conductor si vas a recorrer bodegas.
Preguntas frecuentes sobre la Toscana
¿Cuántos días hacen falta para ver la Toscana?
Cinco días para Florencia y un par de excursiones, y una semana o más para disfrutar del campo como se merece.
¿Hace falta coche en la Toscana?
No para Florencia, Pisa, Lucca o Siena, bien comunicadas en tren y autobús. Para los pueblos y el Val d’Orcia, el coche marca la diferencia.
¿Mejor alojarse en Florencia o en el campo?
Combina las dos cosas: unas noches en Florencia por el arte y después una casa rural en el Chianti o el Val d’Orcia por los paisajes.
