Padrón es una villa de unos 8.300 habitantes a orillas del Sar y el Ulla, a 20 km al sur de Santiago de Compostela. Según la tradición, aquí llegó a Galicia la barca de piedra con el cuerpo del apóstol Santiago, lo que convierte a Padrón en un lugar clave de la historia del Camino.
Por qué visitar Padrón
Por su tradición jacobea, su herencia literaria –Rosalía de Castro y Camilo José Cela están unidos a la villa– y, claro, por los famosos pimientos de Padrón. Es además la última parada antes de Santiago en el Camino Portugués.
Qué ver en Padrón
La iglesia de Santiago y el Pedrón
Dentro de la iglesia está el Pedrón, una antigua piedra romana donde, según la leyenda, se amarró la barca del apóstol. De ella toma nombre la villa.
La casa de Rosalía de Castro
La casa donde la gran poeta gallega pasó sus últimos años, en el lugar de A Matanza, es hoy una casa-museo.
Iria Flavia
La antigua sede episcopal junto a Padrón, con su colegiata y la casa natal del Nobel Camilo José Cela, sede de una fundación dedicada a él.
El mercado y el Espolón
El mercado de los domingos en el paseo del Espolón, junto al río, es uno de los más animados de Galicia, con pimientos, quesos y productos de la tierra.
Los pimientos de Padrón
Los pequeños pimientos de Padrón, cultivados sobre todo en la parroquia de Herbón, se fríen en aceite de oliva y se sirven con sal gorda. Como dice el refrán: «unos pican y otros no».
Cuándo ir a Padrón
El verano es la temporada de los pimientos y la época más seca. La primavera y el otoño son verdes y tranquilos, pero lluviosos.
Cómo llegar y moverse
El aeropuerto de Santiago está a unos 30 km. Tren y autobús unen Padrón con Santiago en unos 20 minutos y con Vigo y Pontevedra.
Qué comer en Padrón
Pimientos de Padrón, pulpo á feira, empanada, queso tetilla y vinos blancos albariño o ribeiro.
Preguntas frecuentes sobre Padrón
¿A qué distancia está Padrón de Santiago de Compostela?
A unos 20 km, unos 20 minutos en tren o en coche.
¿Pican todos los pimientos de Padrón?
No: la mayoría son suaves, pero de vez en cuando sale uno que pica mucho. Es parte de la gracia.
